Responsabilidad social de las empresas

Durante varios años, las empresas han llevado a cabo sus actividades sin estar reguladas por herramientas que las obligaran a rendir cuentas de sus actos. Aunque la naturaleza, la manipulación y el almacenamiento de sus productos han tenido en ocasiones impactos negativos sobre el clima, el agua, el aire, el suelo, la biodiversidad y la salud humana.

Varios hechos destacados muestran que las actividades de las empresas suelen tener impactos negativos sobre el medio ambiente y el ser humano (según varios defensores del medio ambiente y de los derechos humanos):

La catástrofe de Seveso en 1976, en la fábrica ICMESA dedicada a la industria farmacéutica: un reactor químico de producción de triclorofenol sufrió un grave incidente, ya que la temperatura se elevó hasta 220 °C, provocando la producción de dioxina. Una nube tóxica se propagó sobre la ciudad, causando la muerte de numerosos animales y la aparición de graves lesiones cutáneas.

En diciembre de 1984, en Bhopal, India, una nube tóxica de uno de los gases más peligrosos (25 toneladas de isocianato de metilo gaseoso) se escapó de una fábrica filial de la multinacional estadounidense Union Carbide, y la catástrofe causó 2 300 muertos y 300 000 heridos, de los cuales 12 000 fueron graves.

En Congo-Brazzaville, entre 2007 y 2009, la multinacional ENI utilizó la práctica del venteo por antorcha en el sitio de M’Boundi, donde el volumen de gas quemado superó los mil millones de metros cúbicos por año. El uso de esta práctica no fue inocuo para el ser humano ni para el medio ambiente. Las comunidades cercanas al sitio de M’Boundi, víctimas de esta práctica, declararon que su implementación tuvo un impacto negativo en su salud: problemas respiratorios, bronquitis, fuertes dolores de cabeza, infecciones cutáneas y otras enfermedades. También tuvo un impacto negativo en el medio ambiente, provocando la contaminación del agua y de las cosechas.

Ante el contexto descrito anteriormente, entre 2014 y 2016, Protecting Environment asesoró, asistió e impulsó la creación de tres (03) órganos de gestión del programa relativo a la promoción de la Responsabilidad Social Empresarial en la República del Congo (PRSEC), «que concebimos por encargo del CES». Estos órganos son: el Alto Comisionado Estratégico (HCS), la plataforma RSEC y el comité ético encargado de la gestión del sello RSEC. Gracias a nuestra labor de incidencia, llevada a cabo a través del CES, el Ministerio de Desarrollo Industrial y de Promoción del Sector Privado (MDIPSP) emitió el 4 de septiembre de 2014 la nota de servicio n.º 1431/MDIPSP/CAB, mediante la cual se creó una comisión encargada de la organización de un seminario nacional de apropiación de los conceptos de la RSE.